Sep 05
Domingo

La Carroza Real del S. XVIII PDF Imprimir E-mail

La Construcción de la Carroza Real del Siglo XVIII, para el

Belén Napolitano.

 

 

Fue a principios del mes de marzo, cuando Jesús Martín, Presidente de la Asociación de Belenistas, nos encarga la realización de una carroza real del S. XVIII compuesta de dos módulos: el habitáculo propiamente dicho y el asiento del cochero, para lo cual, nos entrega una fotografía que nos sirva de modelo de una carroza que está expuesta en el Palacio Real de Madrid.

 

El encargo obedece al resultado que ofrecieron los numerosos trabajos que realizamos para el Belén Napolitano de las navidades de 2008, consistentes en la construcción de toneles, carros, faroles, altares y alguna mesa con sus correspondientes bancos.

 

Al principio, no creíamos que la pudiéramos realizar, puesto que tenía numerosos adornos de marquetería y unas curvaturas, a modo de panza, en los laterales, frente y zona posterior de la carroza; pero nos propusimos un reto. Seriamos capaces de realizarla.

 

Después de examinar minuciosamente la fotografía, empezamos a dibujar los planos a escala proporcional a las figuras.

 

El siguiente paso fue pensar como podíamos darle la debida inclinación a las aristas del habitáculo de la carroza, dado que esta, está basada en una pirámide truncada invertida. La solución fue realizar un bastidor a modo de cubo geométrico con las medidas máximas de la carroza, ancho, alto y largo; una vez construido y colocada la base del habitáculo en la base del centro geométrico del cubo, e insertar en la misma las costillas o cuadernas con que está construido el esqueleto de la carroza, y apoyándolas en los vértices y aristas del bastidor, nos proporciona las inclinaciones adecuadas de las esquinas de la carroza.

 

Terminado el esqueleto, el cual está confeccionado con madera de balsa de 10 por 10 m/m., continuamos forrando la carroza por dentro y por fuera, también con madera de balsa de 1,5 m/m., le incorporamos las molduras de marquetería con adornos florales en las aristas y parte superior de la carroza. Una vez concluido el habitáculo, procedimos a realizar el módulo del cochero el cual tiene forma de mascarón de proa de un barco. No menos trabajo costó las construcciones de las ruedas y los ejes de las mismas, así como las lanzas que sujetan el carruaje y lo unen al módulo del cochero.

 

Por fin el reto que nos propusimos fue conseguido y entregado a Jesús; pero no terminó ahí la realización total de la carroza real, puesto que él concluyó el trabajo, incluyendo mas molduras florales en las puertas, parte frontal y posterior de la carroza, así como la realización del techo, culminado con una corona real. Todo ello fue dorado con pan de oro y diversos colores rojizos que dan al conjunto un realismo digno de observar para el espectador, la cual creemos será una de las escenas que causará mayor admiración de todo aquel que visite el Belén Napolitano que montaremos en el Palacio de la Diputación Provincial de Cuenca, durante las navidades de 2009.

 

Cuenca a 1 de septiembre de 2009.

 

Antonio Miranzo García y Antonio Miranzo Martínez.